Prisma Journal. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades
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ISSN-L: 3091– 1893
DOI: 10.63803
371
Prisma Journal 2025 | Vol. 1 – Núm. 4 | ISSN: 3091-1893 | pp 370–376 | Licencia CC BY 4.0
Introducción
El bienestar integral es un tema que se escucha a diario en diversas áreas del conocimiento como
medicina, psicología, economía, arquitectura, entre otras. En educación el objetivo es construir
conocimientos, siguiendo un proceso que se desarrolla de forma secuencial y atractiva; partiendo de
la activación de los sentidos, la atención focalizada, los contenidos se codifican en la memoria a corto
plazo, luego pasa a ser almacenada en la memoria de largo plazo, para ser aplicada en la vida cotidiana
y finalmente el estudiante evalúa su propio aprendizaje y lo ajusta de ser necesario (Núñez Prada y
Herrera Herrera, 2020). Para que se de todo este conjunto de etapas es necesario lograr la motivación,
un ambiente acogedor y el interés de los estudiantes, logrando dirigir su atención y un aprendizaje
significativo.
Todo lo anterior cita que la educación, es más que impartir contenidos, es un espacio de desarrollo
integral que deben tratar todas las aristas: físicas, intelectuales y emocionales. De lo que, se puede
inferir que para que se dé el aprendizaje es necesario el abordaje de todos los aspectos emocionales
en todos los espacios formativos, por parte de un docente, psicólogo o miembro del contexto
educativo, que pueda tener un acercamiento al estudiante para entender y acompañar de manera
asertiva a resolver los conflictos emocionales. Además, la importancia de la consideración de las
emociones de los estudiantes, radica en que un estudiante que se encuentre con dificultades en algún
contexto social como la familia o la escuela, puede vivenciar ira, tristeza, soledad, entre otras; que no
son beneficiosas para el proceso educativo, por lo que es necesario reconocer las causas, identificar
las emociones y buscar posibles soluciones (Arango Páez y Zabaleta Guerra, 2024).
Por lo que este artículo se centra en el Mindfulness como una técnica de concentrarse en el presente,
mediante la atención plena, la presencia y la aceptación para la regulación emocional que consiste en
la suma de factores que permiten a las personas aprender a identificar, comprender y manejar sus
emociones de manera efectiva (Vásquez-Dextre, 2016).Que deben ser trabajadas acorde a las
diferentes etapas de desarrollo: en la infancia se aprenden a identificar y expresar sus emociones; en
la niñez se suma el desarrollo de habilidades de regulación emocional y empatía; en la adolescencia
se discierne la comprensión emocional y el fortalecimiento de habilidades sociales más complejas.
Al ser trabajado en todas las etapas educativas tiene una gran relevancia para mejorar las relaciones
sociales, minimizar el estrés y la ansiedad y maximizar la resiliencia (Pesántez Coyago et al., 2024).
Si bien, se habla de la regulación emocional desde la educación, existen diversos contextos educativos
desde la familia donde se obtiene las primeras experiencias de aprendizaje y adquiera ciertas
herramientas necesarias para resolver conflictos, expresar sus necesidades y emociones de forma
asertiva, en un espacio de confianza y amor. Sin duda las unidades educativas, institutos, cursos y