Prisma Journal. Revista de Ciencias Sociales y Humanidades
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ISSN-L: 3091– 1893
DOI: 10.63803
479
Prisma Journal 2025 | Vol. 1 – Núm. 4 | ISSN: 3091-1893 | pp 462–480 | Licencia CC BY 4.0
educativo, se impulsa o generan ideas, métodos y estrategias más flexible e inclusivas para cada uno
de ellos, sobre todo porque toma en cuenta las necesidades específicas de las personas, es decir, que
la capacidad que tienen las IA para procesar información en tiempo récord permite que los estudiantes
accedan a recursos personalizados, a su vez, favorece la equidad en el aprendizaje y en cuanto a la
atención a la diversidad de los estilos cognitivos presentes en el aula.
Esa integración de herramientas digitales abre la posibilidad de construir ecosistemas de aprendizajes
más dinámicos, donde tanto el docente como el estudiante tienen un continuo proceso de aprendizaje,
demostrando con ello que los conocimientos pueden ser adquiridos en cualquier momento y lugar,
resultando imprescindible desaprovechar esas herramientas que potencian la autonomía y fomenta la
construcción de aprendizaje significativos en los diversos contextos.
Por otro lado, dichas herramientas plantean retos éticos y sociales, que van desde la utilidad que se le
plantea hasta la proyección de la información compartida y manipulada, la cual debería ser verificada
con autenticidad aplicando con ello los criterios morales en estos sistemas inteligentes.
Por tanto, la pedagogía debe integrar la alfabetización digital y la ética tecnológica, lo que asegura el
dominio de estas herramientas y la comprensión del uso que se le da en la sociedad, conllevando a
formar no solamente personas críticas sino también responsables y comprometidos con el buen uso
de las tecnologías.
De acuerdo con la neurociencia entre el cerebro humano y las redes neuronales se encuentra un marco
conceptual que permite comprender el funcionamiento de las IA, tanto para la construcción de ésta
como para el uso que se le da. Es decir, que toda esta información recabada está genuinamente
procesada por una mente humana, una mente que comparte esas herramientas como medio para
fomentar el desarrollo de las demás, mediante los procesos cognitivos, empleados por medio de estas
herramientas, en pro de la memoria, la atención, el reconocimiento de patrones y el diseño de los
algoritmos.
En resumen, una mente humana, es la encargada de gestionar y llevar a cabo por medio de
programación el empleo de las IA, para compartir información a las demás personas que desconozcan
sobre algún tema o que en su caso deseen conocer. Esta convergencia entre la ciencia y la tecnología
sirve para mejorar las posibilidades educativas, ya que con ellos se desarrollan mejores sistemas
inteligentes que apoyen a la detección temprana en cuanto a las dificultades del aprendizaje, la
personalización de contenidos o simplemente a la creación de entornos inclusivos que puedan atender
las necesidades específicas de cada estudiante.
Por ejemplo, las IA benefician a las personas que presentan dificultades visuales mediante la lectura
de pantalla mejorada, la descripción automática de imágenes y entornos (visión por computadora), y
la navegación asistida por voz en tiempo real, que se encuentran en los teléfonos celulares o en las
computadoras. Externando otro ejemplo se encuentran las personas con Trastorno Específico del
Aprendizaje con dificultades en la lectura (dislexia) y dificultades en las matemáticas (discalculia), a
ellos les serviría para el hecho de mejorar en esas áreas que se les dificulta, como aprender a escribir,
diferenciar las letras, conocer términos, aprender notas desarrolladas y secuenciales en los problemas
matemáticos, entre otros aspectos, análogamente detectando en los catedráticos docentes y
estudiantes de grado o posgrado el uso de las mismas para fortalecer aquellas áreas de oportunidad
que en retrospección han detectado.